Naturaleza, ciudades con encanto y aroma a café

Naturaleza, ciudades con encanto y aroma a café

Publicado Junio 2021

Cuando pensamos en Colombia, nos parece imposible no mencionar el café. Además de ser uno de los símbolos del país, el producto -y toda su cadena productiva- es responsable de más de medio millón de empleos.

Pero además de la cantidad, la calidad del café colombiano es mundialmente reconocida. Tanto es así que las visitas a fincas cafetaleras se han convertido en un destino turístico popular no solo para los fanáticos de la bebida, sino también para los viajeros que disfrutan del turismo gastronómico combinado con altas dosis de naturaleza y paisajes increíbles. 

La principal región cafetalera de Colombia se encuentra en el llamado Eje Cafetero, que se ubica al oeste de Colombia, en el centro del triángulo formado por Bogotá, Medellín y Cali. Entre la cordillera occidental y central de los Andes, este eje está formado por los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío. Es un paisaje de montañas verdes y, a pesar de su cercanía con la zona ecuatorial, la temperatura es templada todo el año (promedio entre 20 ° C y 22 ° C), y casi todos los días hay niebla, sol y llovizna. En 2011, la región fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la ONU por sus características geográficas, económicas y culturales únicas.

Para conocer la región

Para quienes quieren explorar varias haciendas y hacer paseos, la mejor opción es hospedarse en las ciudades más grandes del Eje, como Manizales o Pereira, esta última con un aeropuerto que recibe vuelos provenientes de todo el país. Desde estos puntos, es posible programar no solo visitas a fincas, sino también caminatas, cabalgatas y recorridos por pueblos y aldeas menores, cuya arquitectura, artesanía y gastronomía son grandes atractivos. En la zona rural existen diversas opciones de alojamiento, desde los más sencillos hasta los hoteles boutique y con aguas termales.


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Pero volvamos al café: en las llamadas fincas cafetaleras, o haciendas, los huéspedes y visitantes pueden ver cómo se cosechan, tuestan, muelen, preparan y sirven mejor los granos, siguiendo el modelo gourmet, sin azúcar ni edulcorantes. 

A pesar de no ser el mayor productor en cantidad (detrás de Brasil y Vietnam), Colombia sobresale por la calidad de su café. Los principales diferenciales son los procesos de cosecha y pos cosecha. Como la producción la realizan principalmente los pequeños agricultores, la cosecha se realiza manualmente, lo que garantiza que sólo se elijan los granos ideales.


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Armenia y otras experiencias imperdibles

El Eje Cafetero es considerado una de las regiones más bellas de Colombia. Con una naturaleza exuberante, abundan las opciones de turismo ecológico, entre senderos y caminatas.

Armenia, capital del departamento del Quindío, es una de las ciudades más buscadas del Eje. Con varios espacios verdes y encantadores, el destino es fascinante. Al transitar por la ciudad, los visitantes encuentran abundantes senderos con cultivos de café y plátano.


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Cualquiera que vaya a ciudad también debe visitar el Valle del Cocora, uno de los principales atractivos turísticos de la región cafetera y donde crece la palma de cera, el árbol nacional de Colombia, que puede alcanzar los 60 metros de altura y está en riesgo de extinción. Además de recorridos a caballo y caminatas ecológicas, el valle ofrece una deliciosa variedad gastronómica, especialmente la trucha, que viene directamente del río Quindío que pasa por el sector.


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Otro plan bastante interesante es visitar el Museo del Oro. El espacio cuenta con una colección de más de 500 piezas de la época precolombina elaborados en oro, cerámica, piedra y madera pela tribu indígena Quimbaya. Otra experiencia inolvidable es El Mariposario del Jardín Botánico de Quindío, donde podrás observar más de 30 especies de mariposas nativas de Colombia.  

A pesar de su constante crecimiento al ser cuna de un producto de calidad de exportación, Armenia aún mantiene un estilo de vida tranquilo, donde la gente brinda un trato cálido y amable a quienes visitan el lugar. Sus zonas rurales te permiten una desconexión total de la vida urbana, mientras disfrutas de una amena conversación acompañada del sabor único del café fresco colombiano en distintas presentaciones: su versión clásica en una bebida humeante y de fuerte aroma, en caramelos y hasta en galletitas

Entre muchas otras ciudades y pueblos interesantes que se pueden visitar, las encantadoras Salento y Filandia (el nombre significa "hija de los Andes") también merecen ser parte de su itinerario por el Eje Cafetero. Las calles angostas están caracterizadas por fachadas intensamente coloridas, influenciadas por los pobladores de la ciudad de Antiquoa. También hay muchas tiendas de artesanías y recuerdos y, por supuesto, cafés, también llamados salones, que mezclan billar, bar y cafetería.


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