Padre e hijo pilotos: volar es el legado

Padre e hijo pilotos: volar es el legado

Amor, admiración y orgullo, sentimientos que hacen a una familia volar

Génesis Adriana Delgado

Publicado Junio 2021

Generalmente nuestros padres tienden a ser inspiración y motivación para plantearnos metas, lograr objetivos, convertirnos en esas personas que enciendan el orgullo en sus corazones. Pero, hay casos muy especiales donde tanto padre como hijo son inspiración para convertirnos en los mejores profesionales cada día. 

Así pasa en la familia LATAM. En este día del padre, nos adentramos en dos familias con un legado que nos hace volar. El amor por la aviación se lleva en la sangre y no conoce fronteras.

Álvaro y Álvaro: aviación en la sangre

Álvaro Camargo Villa (Padre) y Álvaro Camargo Ospina (Hijo) son pilotos de LATAM Colombia y comparten una historia familiar donde la aviación ha estado presente desde generaciones anteriores. El padre de Don Álvaro voló como piloto privado por 40 años, años en los que pudo compartir con su hijo la experiencia de volar. “Él me llevaba en algunos vuelos en los que le permitían que yo le acompañara y así fue como poco a poco me fui enamorando de la aviación, por su dinámica y emoción. Lo mismo ocurrió con mi hijo”, dice Don Álvaro, al recordar su infancia viendo volar a su padre. 

La infancia de Álvaro Jr. no fue muy diferente. Recuerda las oportunidades en las que pudo viajar en cabina junto a su papá, mientras este se desempeñaba como piloto en una empresa petrolera; también recuerda los momentos en los que su padre regresaba de sus vuelos con regalos, dulces y recuerdos de otros lugares y países para él, curiosidades que no encontraba en el territorio colombiano.


Padre e hijo pilotos: volar es el legado

Hoy en día, ambos son pilotos. Don Álvaro se desempeña como Comandante de Boeing 767 en vuelos de carga; Álvaro Jr. por su parte es Copiloto de Airbus 320 en vuelos de pasajeros, pero tiene la meta de llegar a pilotar aviones Boeing, tal como lo hace su padre. Pero la aviación no es lo único que tienen en común. Don Álvaro y Álvaro Jr. también comparten la afinidad por el ciclismo y la música, aunque Don Álvaro confiesa que no es muy bueno tocando los instrumentos, su hijo tiene talento para destacarse en  piano y guitarra.

Familia LATAM

Antes de ingresar a LATAM, Don Álvaro volaba en una empresa petrolera, pero en el año 2008 encontró un aviso en el periódico en el cual LAN (en aquel entonces) hacía la invitación a nuevos pilotos a postular. Se presentó y desde entonces está vinculado a la empresa. Ingresó como Capitán de Boeing 767. Luego, estuvo durante cuatro años en Boeing 777 hasta que volvió a B767 como Capitán Instructor y delegado ante Aeronáutica Civil. Siete años después su hijo llegó a ser parte de LATAM como Primer Oficial de Airbus 320.

Aunque actualmente Álvaro Jr. se desempeña como Copiloto de Airbus 320, asegura que en un futuro le encantaría pilotar aviones Boeing 767 o 787 para pasajeros. 

A pesar de que la aviación es una profesión en la que se debe sacrificar mucho tiempo y han sido varias las navidades y años nuevos que han tenido que pasar lejos, esta familia se las ha sabido arreglar para pasar las fechas importantes junto a sus seres queridos. Mensualmente plantean cuáles son las fechas claves para poder compartir con sus demás familiares los momentos más importantes. 


Padre e hijo pilotos: volar es el legado

Sin embargo, a pesar de los sacrificios, compartir profesión ha sido un motivo de unidad. “Para mi compartir con él ha sido algo muy espléndido dentro del tema profesional, porque me ha dado la oportunidad de compartir mucho con él, enseñarle, debatir sobre tecnología y técnica de vuelo aunque estemos en diferentes equipos. Ser colegas nos ha unido más”, comenta Don Álvaro.

Para mí ha sido realmente muy enriquecedor tener un papá piloto, desde la escuela que tenía tantas dudas de aviación y llamaba a mi papá para preguntarle, pedirle tips, consejos…, he aprendido muchísimo de él", finaliza Álvaro Jr.

Nessar y Nessar: Orgullo en el corazón

Desde Ecuador compartimos con Nessar Cano Farah, Comandante de Airbus 320 (Padre) y Nessar Cano Cedeño, Primer Oficial de Airbus 320 (Hijo), una familia que ha cumplido con un sueño. La historia de Don Nessar comienza en la Fuerza Aérea de Ecuador, donde su padre fue parte de la academia y no pudo alcanzar su meta de ser piloto. Esto fue motivación para él trabajar y perseguir el sueño de su padre, convirtiéndose en Piloto de la Fuerza Aérea, donde estuvo volando durante 17 años. 

Posterior a esta experiencia, tras alcanzar un grado en el que se desempeñaba más en actividades administrativas, decidió postular como Piloto a LATAM, donde ingresó como Primer Oficial de Boeing 767 y estuvo durante tres años y medio en el cargo hasta que ascendió a Capitán de Airbus 320, donde lleva aproximadamente 10 años. 

Nessar Jr., por su lado, postuló a la misma empresa luego de concretar sus estudios en una escuela en EEUU, donde se había profesionalizado como piloto comercial, su meta planteada desde que salió del colegio. Regresó a Ecuador, validó sus licencias y cumplió con las horas de experiencia necesarias para ingresar a LATAM, inicialmente en aviación menor, volando jets y una vez alcanzado el nivel de expertise necesario, logró ser parte de la compañía donde tanto deseó estar, desempeñándose como Primer Oficial de Airbus 320.

Sueños logrados en contingencia

Además de ser colegas, esta familia comparte una historia muy bonita vivida en medio de la pandemia. Don Nessar y Nessar Jr. comentan que normalmente no se autoriza que padre e hijo vuelen juntos; sin embargo, debido a la contingencia por el Covid-19, la gerencia de operaciones autorizó que este evento ocurriera, debido a que Nessar Jr. era el único piloto disponible en ese momento. 


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“Fue durante la pandemia, justo estábamos los dos juntos en la casa y era el momento en el que nadie se quería contagiar, así que pudimos volar juntos. Un vuelo corto, de Guayaquil a Salinas, pero ahí fue que pudimos compartir y vivir el momento que tanto esperábamos, yo sé que no se podía, pero fue una contingencia y la aprovechamos”, confiesa Nessar Jr. 

Para ambos fue una experiencia increíble, desde la planificación del vuelo hasta la salida desde casa, la llegada al avión y el regreso. “Todo fue una experiencia increíble, momentos inolvidables donde nos pudimos tomar una foto antes del vuelo. Lo aprovechamos, disfrutamos y la pasamos increíble”. 

Orgullosos colegas 

Para Don Nessar, el hecho de que su hijo haya seguido su misma profesión, ha significado un orgullo. “Hay casos en que los hijos eligen una profesión porque es la que siguieron también los padres,  pero Nessar lo hizo de una manera profesional, estoy realmente orgulloso de eso”. 

Me siento orgulloso de haber podido terminar el curso de piloto comercial y haber entrado a la compañía donde mi papá estaba y la verdad que verlo, encontrarlo, que sea él quien me entrega el avión o yo entregárselo a él, pues es un orgullo muy grande y cada vez que lo veo, no me lo creo, porque era algo que no me lo esperaba”, comenta Nessar Jr. 

Sobre sus hobbies, además de aviación, Don Nessar siente afinidad por el diseño de interiores y manualidades, confiesa que le encanta hacer nuevas cosas en su casa, ayudar a su esposa en su emprendimiento, crear y diseñar, “mis amigos dicen que soy un arquitecto frustrado”, dice entre risas. 


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Pero el arte es otra afinidad que comparte con su hijo Nessar Jr., quien es fanático del mundo audiovisual. A través de su cámara, va capturando momentos en cabina durante sus vuelos, también produce videos que incluso forman parte de los simuladores de vuelo para los entrenamientos de la empresa. Además, en sus ratos libres, se encarga de apoyar a emprendedores con material audiovisual de sus empresas. 

Momentos en familia

A pesar de que los pilotos tienen muy poco tiempo disponible, Don Nessar y Nessar Jr. se reúnen cada mes para decidir qué fechas son importantes en su familia para poder hacer coincidir su calendario de días libres. “A pesar de que no siempre tenemos la misma suerte, ya nos hemos acostumbrado; en esta profesión a veces tienes que pasar la navidad o el año nuevo volando; es una carrera que tiene ciertos sacrificios, pero también muchas satisfacciones".

"Y compartirla con un hijo, es la satisfacción más grande de todas", finaliza.


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