images

Un viaje de mochilero:

consejos y trucos para aventurarse por el mundo

Leonor Macedo

Arquivo Pessoal / Ilustración: Francisco Martins

Los mochileros nos cuentan por qué viajar de ese modo puede ser una excelente forma de conocer el mundo

 

Ser mochilero no solo tiene que ver con la forma de tu equipaje, aunque la mochila sea un artículo común entre los que se hacen adeptos de ese estilo de viaje. No hay reglas que cumplir, pero existen varios puntos coincidentes entre los mochileros.

 

El primero es contraponerse a la idea de que para conocer el mundo hay que tener mucho dinero. “A los 18 años hice mi primer viaje. Quería conocer muchos países, pero gastando poca plata”, cuenta Raquel Furtado.

 

La brasileña compró un pasaje y se aventuró por Escocia, Inglaterra, Francia y España. La experiencia fue tan positiva que se transformó en un estilo de vida. Con más de 35 sellos en el pasaporte, Raquel es viajera a tiempo completo y convirtió sus jornadas en un negocio. Creó una cuenta en Instagram y un sitio web llamados Vamos pra Onde, y aunque recibe invitaciones para conocer lugares lujosos, siempre retoma el hábito de salir con su mochila. “Uno se conecta major con las personas cuando se hospeda en un albergue o en la casa de alguien”, asegura.

 

images

La colombiana Paula Carrillo sigue el mismo camino. El 2017, la periodista abandonó su trabajo y una vida estable en Bogotá para comprarse un pasaje solo de ida rumbo a Asia: los días de vacaciones no eran suficientes para calmar su inquietud por conocer el mundo.

 

Con el poco dinero que tenía viajó por Singapur, Tailandia, Camboya, Myanmar y Vietnam. Consiguió trabajo como profesora de inglés, ahorró más dinero y siguió rumbo a Rusia, China, Mongolia, Letonia, Lituania, Polonia, Alemania y Francia. Sus experiencias están en su sitio web y en el perfil de Instagram @viejaqueviaja.

 

No hace falta dejar todo

Ser un mochilero no significa necesariamente dejarlo todo y lanzarse al mundo. Los brasileños Marcelo Magano y Thamyra de Araújo, por ejemplo, trabajan durante todo el año para poder viajar. La pareja vive en el Complexo do Alemão, un sector muy pobre en Río de Janeiro, y viaja siempre con el dinero justo. Juntos  desde hace cinco años, ya han conocido Nueva York, Colombia, México, Guatemala, Angola y varios lugares de Brasil. Los viajes se convirtieron en un sitio web, una cuenta en Instagram y un canal de YouTube que se llama Favelados pelo Mundo.

 

images

“No compramos ropa de marca, no salimos todos los días y en general nos quedamos en casa mientras muchos se divierten a fuera. Nuestra prioridad es viajar”, dice Marcelo. “Cualquier persona puede conocer el mundo, es cuestión de organizarse.”

 

Pero organizarse no significa planearlo todo. Quedarse más tiempo en un destino que te gusta, acortar la estadía en uno que no te sorprendió, alojarse en lugares alternativos, usar el transporte público, vivir un poco la vida de los locales, adaptarse y, por qué no, ser libre, es lo que hace que los mochileros conozcan más gente y tengan experiencias distintas.

 

images

“Los hoteles son más cómodos, pero hacen que el viaje sea más sobre ti. El gran secreto es no tener miedo a hacer nuevos amigos”, dice Raquel. Bachiller en Ciencias de la Computación, ella era muy tímida, pero sus viajes la han ayudado a romper esa barrera de no hablar con extraños. Fue en un viaje, incluso, donde conoció a su novio Leo, con quien lleva más de 10 años de relación.

 

Todo el mundo puede ser mochilero

Los viajes también le trajeron una compañera al español Jorge Sánchez, de 64 años. Es su segunda esposa: “la anterior me dejó cuando se dio cuenta de que mi primer amor eran los viajes”, dice, bromeando. 

 

A los 18 años, Jorge se puso en ruta y nunca más paró. Ha conocido los 193 países reconocidos por la ONU, dado siete vueltas al mundo (hasta ahora) y escrito 25 libros al respecto. Se puede decir que es uno de los viajeros más expertos del planeta.

 

images

“No soy rico, pero con pasión y perseverancia, hice mi sueño realidad”, dice. Cuando era más joven estuvo tres años lejos de casa, trabajando a cambio de dinero, alojamiento y comida en los países por los que pasaba. Hoy su vida cambió, pero no tanto: su actual esposa tuvo que entender –y muchas veces embarcarse en la aventura– porque Jorge pasa la mitad del año viajando.

 

“Para mí, viajar significa aprender. El planeta es mi universidad. Conocer otras culturas me enseña a ser más respetuoso y comprensivo, me ayuda a crecer interiormente”, dice el español.

 

Alumno de esa misma escuela, Marcelo, de Favelados pelo Mundo, cree que sus viajes de mochilero son un derecho: “El mundo es maravilloso, y es para todos”.

 

Lo que no puede faltar en la mochila

images

Por Raquel Furtado, @vamospraonde

“Artículos de higiene y un kit básico para heridas. Es importante cuidar el cuerpo, porque con él paseamos por el mundo”.

images

Por Marcelo y Thamyra, @faveladospelomundo

“Artículos de higiene y un kit básico para heridas. Es importante cuidar el cuerpo, porque con él paseamos por el mundo”.

images

Por Paula Carrillo, @viejaqueviaja

“Mi cámara y mi computadora. Son lo que más pesa, pero no los abandono a fuera porque así incentivo a otras personas a lanzarse por ahí”.

images

Por Jorge Sánchez, jorgesanchez.es

“Un saco de dormir, poca ropa, un cuaderno para anotaciones y un bolígrafo. Escribo un diario para publicar un nuevo libro sobre el viaje”.