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Los misterios del Lajedo Pai Mateus, en Brasil

Gabriela Soutello

Érico Hiller, Raul Aragão, Divulgación

En la árida región del estado de Paraíba, en Brasil, las piedras gigantes del Lajedo de Pai Mateus componen un paisaje enigmático

 

No hay palabras suficientes para explicar lo que significa estar en el Lajedo de Pai Mateus. Entrar en contacto con la aridez, ver la vegetación y revitalizar energías son conceptos que no bastan. Incrustado en la región conocida como Sertão do Cariri, este sitio arqueológico es un conjunto de más de 100 piedras gigantes (algunas alcanzan los cuatro metros de altura) equilibradas sobre una base de rocas. Un registro natural de una tierra seca y repleta de historias para contar.

 

Esos bloques redondeados, llamados matacões, resisten desde hace más de 500 millones de años. Enterrados durante mucho tiempo, rompieron la superficie siguiendo los movimientos de la naturaleza, y con eso tejieron un rastro de misticismo que hasta hoy atrae a visitantes curiosos (que van desde hippies esotéricos hasta quienes buscan la belleza de un paisaje prístino).

 

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Sea creyente o no, el viajero que entra en contacto con la aspereza de las rocas toma conciencia también de su belleza sutil, una peculiar contradicción entre lo bruto y lo liviano. Las marcas del tiempo cuentan historias y ayudan a entender el carácter espiritual que ha adquirido el Lajedo. Algunas de las formaciones tienen inscripciones rupestres atribuidas a los indios Cariris, que habitaron esa región hace 12 mil años. Cuenta la leyenda que el Pai Mateus era un curandero ermitaño que vivía  bajo una de las rocas –de hecho, todavía queda una presunta mesa de piedra en lo que habría sido su casa.

 

La puerta de entrada para conocer el sitio es la ciudad de Cabaceiras, a 200 km de la ciudad de João Pessoa. Un cartel en la entrada clasifica al lugar como Hollywood Nordestina, apodo que se refiere a las más de 30 producciones que se han grabado en la región , como la película O Auto da Compadecida (2000). Desde allí, son 20 km más hasta el Lajedo. Hay que pagar una entrada y estar acompañado de un guía del Hotel Fazenda Pai Mateus, que pertenece a los propietarios del terreno donde está el sitio arqueológico. Ese hospedaje es una opción para el que desea pasar la noche. Una manera de quedarse un poco más en un lugar donde la naturaleza se encuentra con la magia.

 

#Quienhaido

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Raul Aragão

Fotógrafo y videomaker

“Caminar por el Lajedo es una experiencia casi alienígena. Nunca he visto nada parecido en Brasil”.

 

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Carol Moreira

Presentadora de Warner Channel

“Las características de Lajedo son muy distintas a todo lo que estamos acostumbrados. Me sentí en contacto con algo mayor”.