Atacama: el desierto que parece Marte

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El Desierto de Atacama, en el norte de Chile, desafía incluso a los más escépticos: allí es imposible no creer que se está en otro planeta

 

Formaciones geológicas impresionantes, visibilidad perfecta, una paleta de colores vivas y un cielo forrado de estrellas: Atacama va más allá del estereotipo desértico de “arena por todas partes” con su caleidoscopio de paisajes únicos. El pueblo que sirve de base para explorarlo es San Pedro de Atacama, pequeña localidad a unos 100 kilómetros del aeropuerto más próximo, en la ciudad de Calama. El infinito no sería suficiente para descubrir cada rincón del desierto. Pero vale la pena intentarlo.

 

DÍA 1

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Mañana - Valle del Arcoíris

La primera excursión es tranquila, de baja altitud en relación a las demás, para que el cuerpo se vaya aclimatando. También conocido como Valle de los Siete Colores, su nombre se origina de los minerales que componen las rocas y adquieren distintos tonos distribuidos en varias capas. Se puede explorar las piedras de cerca, rodeando el paredón principal en una caminata.

 

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Tarde - Valle de la Luna

Es el paseo más tradicional y se lo puede hacer en auto o en bicicleta. Rocas rojizas con venas de sal componen el paisaje. Se puede escalar la inmensa Duna Mayor por un sendero en la arena. En el trayecto por las cavernas, se escuchan pequeños crujidos de la sal en las piedras, que se contrae mientras que el día va enfriando. La puesta del sol es bellísima en el Mirador del Coyote, que se asoma sobre el desfiladero.

 

Noche - San Pedro de Atacama

En el poblado, mochileros se mezclan con familias, parejas y grupos de la tercera edad. La calle principal se llama Caracoles y tiene restaurantes, tiendas, galerías y heladerías (pasa por Babalú y prueba el sabor de hoja de coca). Para cenar, puedes probar el sofisticado Blanco, el económico La Pica del Indio o La Estaka y su comida andina.

Babalú: Caracoles, 160 • Blanco: Caracoles, 195 • La Estaka: Caracoles, 259 • La Pica del Indio: Tocopilla, 418

 

DÍA 2

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Mañana - Lagunas altiplánicas y Piedras Rojas

Las lagunas Miscanti y Miñiques son formadas por agua de las montañas que se acumula al  pie de los volcanes y atrae a vicuñas y zorros. La próxima parada, Piedras Rojas, tiene una belleza particular: grandes piedras rojizas rodean una laguna que cambia de color en cada época del año: si en invierno tiene un tono parecido al hielo, en la primavera adquiere un matiz verde claro.

 

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Tarde - Salar de Atacama o Laguna Cejar

El Salar de Atacama, con su terreno irregular, esculpido por cristales de sal, debe explorarse en silencio, para no importunar a los flamencos de la Laguna Chaxa. Allí cerca está la Laguna Cejar, que tiene una atmosfera casi de playa: profunda y con una concentración de sal que puede llegar a casi 25% (el Mar Muerto, para compararlos, tiene 33%), invita –cuando no está muy helada– a jugar a flotar en el agua, donde no es posible hundirse.

 

DÍA 3

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Mañana - Géiseres del Tatio

Hay que madrugar. No hay alternativa para visitar los géiseres a no ser despertarse a las 4 de la mañana, ya que el espectáculo está garantizado hasta las primeras horas del día. En un frío intenso, las columnas de agua hirviente explotan hacia el cielo. Al principio, el lugar parece una pintura en blanco y negro, pero a medida que sale el sol, el cuadro se llena de colores y el paisaje adquiere tintes psicodélicos, con las formas opacas por el blanco vapor.

 

Tarde - Termas de Puritama

Es verdad que Atacama no es el destino natural más desafiante del mundo, pero esta atracción lleva nuestra tranquilidad a otro nivel. Se trata de un conjunto de nueve piscinas termales (solo ocho están abiertas al público) abastecidas por agua de origen volcánico y conectadas entre sí por puentes de madera.

 

DÍA 4

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Mañana - Salar de Tara

Tara está en uno de los puntos más altos del desierto y toma todo un día (¡no te arriesgues a salir corriendo para verlo todo, porque te puede faltar el oxígeno!) El escenario está formado por piedras verticales de 30 metros de alto, aisladas. También por lagos que reflejan volcanes y por un paredón de roca rojiza que, en capas, se va transformando en vegetación amarilla, en sal blanca, en una laguna azul y en una alfombra de flamencos rosados.

 

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Noche - Tour astronómico

Por un telescopio se ve una estrella. Por otro, Saturno y sus anillos. Por los demás, la Luna, una nebulosa e incluso una galaxia. El aire limpio y seco, la altitud y la baja polución visual del desierto, hacen que la noche atacameña sea un espectáculo en cualquier época del año. Mientras apunta al cielo, el guía cuenta las historias de las constelaciones y de los incas: Yacana, la llama que le da el pecho a su cría; Atoq, la zorra que los persigue; Mach’acuay, que comanda todas las serpientes del mundo. Y, englobándolos a todos, Mayu, la Vía Láctea, que, según la tradición, sería el río que genera toda la vida en la Tierra. Al mirar al cielo hipnótico con sus astros y estrellas en movimiento, no cabe duda: Atacama es de otro planeta.

 

Dónde alojarse

Alto Atacama

Cada huésped es recibido por un guía, que sugiere paseos para el día siguiente. Con la propuesta de un turismo poco invasivo y con detalles como seis piscinas y establo con alpacas y llamas, el hotel es una referencia de lujo.  

 

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Tierra Atacama

Todas las suites tienen un ventanal de vidrio que da hacia el volcán Licancabur. La decoración es moderna y el restaurante sirve ingredientes lugareños (como la quinua) en formato de alta gastronomía.  

 

Atacama Econômico

San Pedro tiene muchos hoteles budget. Quinta Adela ofrece habitaciones sencillas de piedras volcánicas y el Hostal Haalar es tranquilo y tiene wi-fi gratis.  

 

Planeta Atacama

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 •  Desierto más alto y árido del mundo, tiene menos de 50 mm de lluvia al año.

 •  En un mismo día, la temperatura puede variar de los -2 oC a los 30 oC.

 •  Es el la región que más se parece a la superficie de Marte, en la Tierra.

 •  Es el segundo destino en la lista elaborada por el The New York Times con lugares para conocer en 2017.

 

LATAM tiene vuelos directos a Calama desde: Santiago y La Serena.