La belleza de volar:

dos encuentros en las alturas

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Una serie de mini documentales producidos por Vamos/LATAM revela la poesía que hay detrás de la rutina de los que viven (o sueñan) a muchos pies del suelo

 

Episodio 1

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Volar es la metáfora más antigua sobre libertad. Aunque hoy sea  algo como ir del punto A al B, en el fondo, siempre existirá esa sensación de transcender”, dice Blake Emery, director de diferenciación estratégica de Boeing. El americano es uno de los personajes conectados a la aviación que participa en la serie de mini documentales sobre la belleza de volar, presentados por LATAM en asociación con Boeing. Producidos por Vamos/LATAM, los dos primeros episodios fueron dirigidos por los Hermanos Meirelles.

 

El skydiver brasileño Luigi Cani, conocido por sus saltos usando wingsuit, una especie de mono que le da “alas” al atleta antes de que un paracaídas se abra, se juntó a Blake en Miami. Allí, ambos fueron invitados a pensar qué significaba volar, a partir de la realidad de cada uno. 

 

Luigi, acostumbrado a “volar” con su cuerpo, visitó el centro de entrenamiento de Boeing. “Soy piloto de helicóptero, pero nunca me imaginé que tendría acceso a un simulador. Pude elegir el número de pasajeros, el aeropuerto”, dice el brasileño. “Blake es una persona sensible y la empatía fue inmediata. Me encantó saber los detalles del Boeing 787. Las innovaciones son sorprendentes”, añade.

 

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Blake es una de las mentes que diseñó al Boeing 787-9 Dreamliner. Después de años estudiando el comportamiento de los pasajeros, desarrollamos una cabina moderna e innovadores que nos permite usar asientos más finos y confortables. 'La iluminación, que cambia de acuerdo al momento del viaje, también es importante”, explica Blake.

 

Él se emocionó al experimentar la profesión de Luigi. En un simulador, pudo sentir la sensación de volar  “Luigi me ayudó y me dio más atención que cualquier otro instructor”, dice. Para terminar la jornada, Luigi embarcó en un vuelo para saltar del cielo de Miami. En tierra, Blake esperaba al ahora amigo. “Tenemos mucho en común. Inclusive hemos intercambiado varios e-mails después de esta experiencia”, cuenta el americano. Con un arcoíris entre las nubes, Luigi voló. “Él vuela porque tiene que volar, no es una elección. Ése debería ser el tipo de motivación que cualquiera debería tener para hacer cualquier cosa”, dice Blake.

 

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Episodio 2

Bajo el cielo estrellado del desierto de Atacama, otro encuentro inspirador para la serie de mini documentales. “Pude ver a Saturno y sus anillos perfectamente. Una experiencia única y fascinante”, dice el piloto de LATAM Pedro Pablo Torres, que estuvo en Chile acompañado por la guía aficionada por el cielo Alice Herisson. “Ha sido una semana memorable, muy especial. Pedro Pablo estaba genuinamente interesado en conocer todos los detalles de la región”, dice la experta.

 

Piloto de LATAM Airlines hace 20 años, Pedro Pablo es amigo íntimo del cielo. Ya ha trabajado en diferentes rutas, pero recientemente, cruza continentes y océanos comandando el Boeing 787-9 Dreamliner. “Es un avión muy fácil de pilotear, aparte de ser extremadamente económico y cómodo para la tripulación y los pasajeros.” En tierra, a Pedro Pablo le fascinan las actividades al aire libre, especialmente la bicicleta. 

 

En Atacama ha intercambiado consejos sobre vuelos en globo y sobre mountain bike con Alice, además de aprovechar de explorar el territorio y aprender sobre el desierto. “Él me ha dado muchos tips para pedalear mejor en el desierto. A pesar de vivir aquí, no suelo explorar las atracciones sobre dos ruedas”, dice la guía. “Ya conocía la región, pero nunca había hecho los paseos acompañado por un guía. Ella me ha explicado muchas cosas sobre la naturaleza y los astros”, dice Pedro Pablo.

 

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Las raíces de Alice son de Indonesia y Francia, pero creció en Australia. “Viajo desde niña y, para mí, es algo esencial. Vine hasta aquí a pasear pero apareció la oportunidad de quedarme. Cuando vi el cielo de Atacama, estuve segura de que jamás lo olvidaría”.

 

Aún con profesiones tan distintas, los dos están de acuerdo en un punto: volar no es una opción, sino una necesidad. No es un trabajo, sino parte de la vida, casi un momento de puro entretenimiento. “Para mí, volar es una pasión. Algo mágico. Hoy día podemos pensar que es algo que sucede a cada instante, pero para mí nunca ha perdido la magia. Me gustaría volar todos los días de mi vida”, dice Pedro Pablo. Para Alice, la sensación no es muy diferente. “Volar me trae una sensación de libertad. Uno se siente como un pájaro, mira el mundo de una manera accesible, sin barreras”, dice Alice con todo su corazón.