Iquique:

mar, desierto y gastronomía en el Pacífico

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El balneario de Iquique, al norte de Chile, donde el desierto y el mar se encuentran, cuenta con una gastronomía sabrosa y llena de personalidad, con influencia andina y asiática

La primera impresión que se tiene de Iquique, aparte de lucir como una delicada maqueta, es la de una ciudad en tránsito. Los nostálgicos extrañan su aire residencial. Pero hoy, su delicioso clima desértico marino y ubicación estratégica mirando al Pacífico, la han transformado en una tierra de oportunidades.

EL MAR Y LA CORDILLERA
Hay que dejarse querer por su playa principal, Cavancha, o aprovechar un deleite en solitario por Playa Blanca o Chanavayita: enclaves alejados cuya privacidad la garantiza el murallón montañoso de la cordillera. Iquique, además de playa, es un espacio cultural. Los recuerdos de un largo pasado minero y comercial se cuidan con esmero en el Centro Histórico.

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BARRIO DE LOS RESTAURANTES
En el barrio El Morro, cercano al puerto, están situados los más deliciosos restaurantes. El Viejo Wagon (Calle Thompson), fue inaugurado en el auge del período de explotación del salitre, a comienzos del siglo XX. El lugar mantiene la decoración original, con fotos y recuerdos de los pueblos mineros, en el medio del desierto. Su estética se mezcla con las recetas del menú, compuesto  por conservas de pescado, sanco pampino (guiso hecho a base de harina de trigo tostada), papas condimentadas con ají criollo, especies y el célebre marisco.
 
La comida de los pueblos andinos está representada en el restaurante Sumapuriwa (Arturo Prat Chacón, 1062), en versiones actualizadas. Es el caso de las humitas, hojas de choclo rellenas con una pasta de sus granos molidos, de color claro y con sabor levemente dulce.

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MIX GASTRONÓMICO
Los inmigrantes indios e indonesios se encontraron en el Juni’s, un lugar simple, barato y con estilo, lo que se conoce en Chile como “picada”. La cocina peruana está representada por La Mulata (Avenida Arturo Prat, 902). Entre sus buenas opciones están los platos de carne bien sazonada y otras recetas típicas del norte. Lejos de la costa y del circuito gastronómico tradicional, el Santorini (Avenida Emilio Recabaren, 2808) ofrece la cocina griega con platos  dakos, mezcla de mariscos y verduras servidos sobre pan casero.

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CHUMBEQUE, EL DULCE DEL DESIERTO
Todo iquiqueño que se precie de tal adora disfrutar este dulce de nombre tan pegajoso como su masa, prensada y seca, cubierta por un almíbar con el sabor de los limones que vienen desde el interior de las pampas. Simple y preciso, el Chumbeque conquistó el corazón de los lugareños. 'Mi bisabuelo, Caupolín Koo Kao, aprovechó los conocimientos de mi bisabuela, dulcera, para crear una receta inspirada en el dulce de frijoles de origen chino, como él”, dice Eduardo Veneciano Koo, de la Fábrica de Chumbeques Mr. Koo (Eleuterio Ramirez 949). “Eso fue alrededor de 1920, y él lo bautizó como ‘Chun Queque’, nombre que fue transformándose hasta llegar al actual, Chumbeque”. 
 
Por Ricardo González
Fotos Sebastián Utreras