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Restaurantes centenarios:

la buena y vieja mesa paulistana

Rafael Tonon

Getty Images, Helena de Castro

Restaurantes que sobreviven hace más de un siglo en el centro de São Paulo

 

Cuando se habla de longevidad, los números no suelen ser favorables a los restaurantes: en Brasil, por ejemplo, el 35% de los nuevos establecimientos cierra sus puertas antes de cumplir un año. Imagínate el esfuerzo que significa celebrar 100 años de vida en este mercado. Pues la escena de São Paulo tiene algunos ejemplares de esta cocina de siglos, gracias, principalmente, a los italianos, que ayudaron a hacer de la ciudad una referencia cuando se trata de comida.

 

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Carlo Cecchini inauguró el restaurante Carlino en 1881 para servir las recetas de su tierra natal, como el pappardelle de conejo, en un ambiente rústico y acogedor. También de descendientes italianos, la Cantina Capuano, de 1907, fue la primera que implementó un estilo popular, con grandes porciones y botellas de vino, y banderines colgados del techo, aparte de músicos cantan la tarantela.

Carlino: Rua Epitácio Pessoa, 85  / Cantina Capuano: Rua Conselheiro Carrão, 416

 

Con los años, estos lugares han recibido a varios visitantes ilustres. Ao Bar Guanabara, por ejemplo, ya ha recibido en su salón a personalidades como Santos Dumont (el brasileño inventor del avión). Existe desde 1910 y tiene un menú con clásicos de la ciudad, como el virado à paulista, un revuelto con frijoles, harina y carnes de cerdo, que se sirve trdicionalmente los lunes.

Avenida São João, 128

 

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Templo de los carnívoros, el Rei do Filé existe desde 1914 y sirve 16 tipos de cortes, como el parmigiana, empanado, con salsa de tomate y queso derretido. Además de seguir abiertos,  estos restaurantes han colaborado para definir los hábitos gastronómicos de la gente de São Paulo.

Praça Julio Mesquita, 175

 

Old School

El Botín (1725)

Se considera a este restaurante madrileño el más antiguo del mundo. Sirve un lechón famoso.

 

Katz’s Delicatessen (1888)

Un clásico judío, se hizo famoso en Nueva York con su sándwich de pastrami.